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18 de octubre de 2026 — Tier2 Systems

Pérdida de mercadería en Brasil: los plazos que importan

El Reglamento Aduanero de Brasil da 90 días desde la descarga para iniciar el despacho. Vencido el plazo, la mercadería se declara abandonada y se pierde.

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El artículo 642 del Reglamento Aduanero de Brasil (Decreto 6.759/2009) da al importador 90 días desde la descarga para iniciar el despacho aduanero. Si ese plazo vence sin registro de la declaración, la mercadería se considera abandonada por presunción legal. La Receita Federal (la autoridad tributaria de Brasil) notifica al importador, y si este no retoma el despacho dentro de la ventana que fija la Instrucción Normativa RFB 2.160/2023, aplica la pena de pérdida. La mercadería pasa a ser propiedad de la Unión: subasta, donación o destrucción. Para el agente de aduana y el equipo de compliance del agente de carga que opera en Brasil, ese plazo marca la diferencia entre una importación demorada y una importación liquidada a la fuerza.

El Reglamento Aduanero no exige que el importador declare la intención de abandonar la carga. Basta con que venza el plazo de permanencia en el recinto aduanero sin inicio del despacho. Cada situación tiene su propio plazo, y todos arrancan desde un evento operativo: la descarga o el ingreso al recinto.

En zona primaria (puertos y aeropuertos), son 90 días desde la descarga del buque o la aeronave. Quienes importan por Santos, Paranaguá, Itajaí o Navegantes trabajan con ese calendario. En zona secundaria (puertos secos y centros logísticos aduaneros llamados CLIAs), el plazo es de 75 días desde el ingreso de la mercadería al recinto, con 45 días adicionales si el despacho no arranca, hasta un tope de 120 días. Para mercadería en régimen de depósito aduanero (entreposto aduaneiro), el plazo baja a 45 días después del vencimiento del régimen. Si el despacho ya se había iniciado y el importador lo interrumpió por acción u omisión, el plazo es de 60 días desde la interrupción.

En la práctica, el plazo que más aparece en la rutina del agente de aduana es el de 90 días en zona primaria. Una carga que llega a Santos en julio, cuyo importador no tramita la licencia o que queda retenida por falta de aprobación, puede cruzar el límite en octubre sin que nadie lo note. El importador estaba concentrado en la licencia y el calendario del recinto seguía corriendo.

La IN RFB 2.160/2023 actualizó el procedimiento de abandono

Hasta agosto de 2023, el procedimiento seguía la IN SRF 69/1999, que dejaba vacíos en plazos de comunicación y notificación. La IN RFB 2.160/2023 reemplazó esa norma y detalló cada etapa.

El recinto aduanero tiene cinco días hábiles después del vencimiento del plazo de permanencia para comunicar a la Receita Federal. En los puertos, el documento que formaliza esa comunicación es la Ficha de Mercadoria Abandonada (FMA). En los aeropuertos, el equivalente es el Documento de Movimentação de Carga Abandonada (DMCA). Con esa comunicación en mano, la Receita Federal debe notificar al importador antes de labrar el acta de infracción. La notificación, obligatoria según la IN 2.160/2023, informa que la mercadería se considera abandonada y que el importador puede solicitar el inicio o la reanudación del despacho.

Si el importador presenta la solicitud y la Receita Federal la aprueba, quedan 30 días para registrar la declaración de importación y cerrar el despacho. Esos 30 días son la última ventana antes de la pérdida. Vencido el plazo sin conclusión, la Receita Federal labra el acta de infracción y aplica la pena de pérdida con base en el artículo 689, inciso XXI, del Reglamento Aduanero.

El almacenaje sigue corriendo mientras el plazo avanza

Mientras la mercadería permanece en el recinto aduanero, la terminal sigue cobrando almacenaje. Y el cobro se acelera. Las terminales portuarias brasileñas aplican tarifas progresivas: los primeros días cuestan menos por tonelada, y la tarifa diaria sube con el tiempo de permanencia. En Santos, el almacenaje de un contenedor de 40 pies puede pasar de R$ 200 (aproximadamente USD 35) por día en las primeras dos semanas a más de R$ 500 (aproximadamente USD 90) por día después de 30 días, según la terminal y el tipo de carga.

A eso se suma la demurrage que la naviera cobra por el uso del contenedor. El agente de carga recibe ese cobro porque el contenedor está bajo su conocimiento de embarque, y lo traslada al importador. Cuando el importador no paga y no retira la carga, el agente queda con el pasivo. En cargas de bajo valor unitario, el costo acumulado de almacenaje y demurrage puede superar el valor de la mercadería en pocas semanas. Llegado ese punto, el abandono se vuelve una decisión económica: el importador concluye que no vale la pena pagar para retirar.

El aviso de presencia de carga, hito operativo que confirma la mercadería disponible en el recinto, dispara el reloj de almacenaje de la terminal. Cuando el despacho se demora por inspección en canal rojo, exigencia documental o licencia pendiente, dos relojes corren en paralelo: el del almacenaje y el del abandono. Un agente de aduana que monitorea ambos puede alertar al importador antes de que los costos superen el valor de la carga.

El importador puede retomar el despacho antes de la pérdida

El artículo 643 del Reglamento Aduanero preserva una salida. Antes de que se aplique la pena de pérdida, el importador puede iniciar o retomar el despacho de la mercadería abandonada, siempre que pague todo lo acumulado durante el periodo de inacción.

Esa cuenta incluye los tributos de importación (Impuesto de Importación, IPI, PIS/COFINS-Importación e ICMS, según corresponda), más intereses a la tasa SELIC y una multa por mora de 0,33% diario, con tope de 20% del valor de los tributos. Se suman el almacenaje acumulado en la terminal y, cuando corresponde, un recargo de 1% sobre el valor aduanero de la mercadería por la condonación de la pena. Un embarque de USD 50.000 detenido 100 días puede generar tributos, multa por mora en el tope de 20%, tres meses de almacenaje progresivo y la demurrage de la naviera. Esa suma, muchas veces, hace inviable la importación.

La reanudación depende de la aprobación de la Receita Federal. Una vez aprobada, el importador tiene 30 días para registrar la declaración y cerrar el despacho. Si esos 30 días vencen sin conclusión, la oportunidad se cierra y el proceso pasa a pérdida. El agente de aduana que asesora al importador en ese momento necesita tener claro el costo total de la reanudación y la viabilidad de completar el despacho dentro del plazo. Una licencia incompleta o una aprobación regulatoria pendiente puede consumir la ventana entera.

La pérdida cierra el proceso y transfiere la propiedad

Si el importador no retoma el despacho dentro del plazo, la Receita Federal labra el acta de infracción y aplica la pena de pérdida. La mercadería pasa a ser propiedad de la Hacienda Nacional y el importador pierde la titularidad.

El destino depende de la naturaleza del bien. Los bienes con valor comercial van a subasta electrónica organizada por la Receita Federal. En mayo de 2025, la Receita Federal subastó mercaderías incautadas y abandonadas en 14 municipios del estado de São Paulo, incluyendo Santos y Guarujá, con lotes que iban desde electrónicos y vehículos hasta equipos industriales, según informó Agência Brasil. Los bienes perecederos, con riesgo sanitario o sin valor comercial se destruyen. Los de utilidad pública pueden donarse a organismos del gobierno.

El artículo 698 del Reglamento Aduanero también prevé una multa sustitutiva de la pérdida. Cuando la mercadería no se localiza o ya fue consumida, la Receita Federal aplica una multa equivalente al valor aduanero. En el abandono por vencimiento de plazo esto es menos frecuente, porque la carga normalmente sigue en el recinto. Es más habitual en pérdidas por otras causas, como la interposición fraudulenta.

El agente de carga y el agente de aduana cargan parte del riesgo

La pérdida por abandono afecta a más partes que el importador. El agente de carga que emitió el house B/L responde ante la naviera por el contenedor hasta la devolución del equipo vacío. Mientras la carga está detenida en la terminal, la naviera cobra demurrage y detention al agente, que tiene poca capacidad de forzar el retiro porque la mercadería pertenece al importador. En Santos y Paranaguá, es habitual que agentes de carga acumulen pasivos de demurrage en procesos que el importador abandonó de hecho sin avisar.

El agente de aduana, por su parte, tiene mandato para representar al importador ante la Receita Federal. Cuando el importador deja de responder y el despacho no avanza, el agente de aduana enfrenta un dilema práctico: el plazo de abandono sigue corriendo, la Receita Federal va a notificar, y tiene que decidir si mantiene el mandato o formaliza la renuncia. En casos extremos, la Receita Federal puede cuestionar la actuación del agente de aduana que no alertó al importador sobre el vencimiento del plazo, sobre todo cuando había indicios de que la carga sería abandonada desde el inicio.

La transferencia de la carga a un puerto seco vía DTA (tránsito aduanero doméstico) puede dar más tiempo para resolver pendencias documentales, ya que el plazo en zona secundaria difiere del de zona primaria. Esa decisión debe tomarse antes de que venzan los 90 días en zona primaria, y el costo del tránsito aduanero entra en el cálculo.

Preguntas Frecuentes

¿Qué sucede con la mercadería abandonada en la aduana brasileña?

La mercadería considerada abandonada puede seguir dos caminos. Si el importador retoma el despacho antes de la pérdida, paga tributos, multa por mora, almacenaje y un recargo sobre el valor aduanero, y completa la importación. Si no lo hace, la Receita Federal aplica la pena de pérdida: la mercadería pasa a ser propiedad del Estado y va a subasta electrónica, destrucción o donación según la naturaleza del bien.

¿Cuál es el plazo para iniciar el despacho aduanero después de la descarga?

En zona primaria (puertos y aeropuertos), son 90 días desde la descarga, conforme al artículo 642 del Reglamento Aduanero de Brasil (Decreto 6.759/2009). En zona secundaria (puertos secos y CLIAs), el plazo es de 75 días desde el ingreso al recinto, pudiendo llegar a 120 días. Si el despacho fue iniciado e interrumpido por omisión del importador, el plazo baja a 60 días.

¿Es posible recuperar la mercadería después de la declaración de abandono?

Sí, siempre que la pena de pérdida todavía no se haya aplicado. El artículo 643 del Reglamento Aduanero permite al importador solicitar el inicio o la reanudación del despacho. Con la aprobación de la Receita Federal, tiene 30 días para registrar la declaración y completar el proceso, pagando todos los tributos, multas y gastos acumulados en el periodo.

Cómo Tier2 Cargo monitorea el plazo de cada proceso

El control de este riesgo depende de que el agente de aduana y el agente de carga sepan en qué punto está cada proceso y cuánto tiempo lleva detenido. Tier2 Cargo registra 13 hitos operativos por embarque, incluyendo la fecha de llegada y la fecha de registro de la declaración. Un proceso con llegada registrada pero sin avance hacia el registro de la declaración aparece en la lista de procesos abiertos, y la distancia entre las fechas muestra cuántos días pasaron desde la descarga.

Cuando el agente opera con volumen, esa visibilidad por proceso impide que una carga detenida desaparezca entre decenas de procesos activos. El almacenaje acumulado y la demurrage quedan registrados en el mismo proceso, y el costo total aparece antes de que venza el plazo de abandono.

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Si un proceso de importación se detiene por licencia pendiente o documentación incompleta, cuente los días desde la descarga. Pasados los 60, el plazo de abandono está más cerca de lo que parece. La decisión de retomar o abandonar el despacho tiene que considerar el costo total acumulado: tributos, multas, almacenaje y demurrage sumados al valor de la mercadería.


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